miércoles, 29 de abril de 2026

Comentario foto Benidorm. PAU-Madrid.

 COMENTARIO DE UNA FOTO DE BENIDORM

a) Elementos del medio físico y humano

La fotografía muestra el frente litoral de Benidorm, en la provincia de Alicante (Comunidad Valenciana). La imagen ofrece una vista panorámica de la playa de Levante y de todos los edificios que conforman el perfil urbano de la ciudad (skyline).

En lo que respecta a los elementos del medio físico, en el plano de fondo se distingue una alineación de relieves montañosos de alturas moderadas, con laderas de tonalidad pardo-verdosa cubiertas de vegetación mediterránea dispersa —matorral, pino carrasco— correspondientes a las estribaciones de las cordilleras Béticas. Estos relieves están formados por rocas calizas mesozoica, plegados durante la orogenia alpina, y su disposición perpendicular al mar crea bahías y promontorios que condicionan la morfología de la costa. La playa visible en primer plano es de arena fina de color dorado, con aguas cristalinas de color turquesa, típicas del mar Mediterráneo en esta costa. El cielo completamente despejado y la intensa luminosidad son rasgos propios del clima mediterráneo semiárido de esta zona, con insolación elevada, veranos muy secos y calurosos y precipitaciones escasas e irregulares.

En cuanto a los elementos humanos, la imagen de Benidorm está dominada principalmente por una continua pared vertical formada por una hilera de edificios de gran altura (lo que sin duda la convierte en un lugar singular tanto en España como en Europa, al tratarse de una ciudad de tamaño medio). Este tipo de geografía urbana también es el resultado de un modelo urbanístico que desde la década de 1960 apostó por la concentración vertical de la edificación como alternativa a la urbanización horizontal típica de otras zonas turísticas del litoral mediterráneo. Se distinguen hoteles de gran altura, bloques de apartamentos y torres residenciales de entre 20 y 50 plantas, con tipologías arquitectónicas variadas que reflejan distintas épocas constructivas, desde los años sesenta hasta la actualidad. Finalmente, la playa, situada en primer plano con una intensa actividad playera (bañistas, visitantes recreativos y excursionistas, y uso de sombrillas), está prácticamente llena de un extremo a otro. El paseo marítimo se intuye en la base de los edificios, flanqueado de palmeras y locales de hostelería.

 

b) Tipos de paisaje geográfico

La fotografía es un ejemplo canónico del paisaje urbano-turístico litoral mediterráneo de sol y playa, el más representativo del modelo turístico español de masas surgido a partir del Plan de Estabilización de 1959 y desarrollado durante los años del desarrollismo franquista. Benidorm es, de hecho, el caso más estudiado y emblemático de este modelo ya que pasó de ser una pequeña localidad pesquera hasta convertirse en una ciudad. La actividad principal de Benidorm es el turismo.

En segundo plano, se observa el paisaje de montaña mediterránea litoral, representado por las sierras béticas del fondo, con vegetación esclerófila de matorral y pinar, propio de los sistemas montañosos del levante y sureste peninsular.

c) Valoración del paisaje: riesgos, impactos, problemáticas y conservación

El impacto visual y paisajístico es el más evidente. La barrera de rascacielos que elimina la transición natural entre tierra y mar, eliminando los ecosistemas de transición litoral —dunas, cordones de vegetación psamófila, matorrales halófilos— y sellando el suelo de manera irreversible. Esta tipología de paisaje urbanizado genera un impacto paisajístico de gran alcance, perceptible a larga distancia.

Desde el punto de vista medioambiental, la masificación turística ejerce presión sobre los recursos naturales de la zona. Entre ellos destaca la sobreexplotación de los acuíferos (la población se multiplica en verano) que además sufren los efectos de la intrusión marina en las zonas costeras. Por otra parte, la concentración de millones de visitantes en una franja costera de escasos kilómetros genera una enorme producción de residuos sólidos y aguas residuales, así como contaminación acústica y lumínica que afecta a los ecosistemas marinos.

En relación con los riesgos naturales, el litoral alicantino es una de las zonas de España con mayor peligrosidad por inundaciones. Los episodios de DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), que provocan precipitaciones torrenciales de gran intensidad en muy poco tiempo, representan un riesgo real para las zonas urbanizadas del fondo de los barrancos y de las llanuras de inundación costeras. La impermeabilización del suelo por la urbanización intensiva aumenta la escorrentía superficial y reduce la capacidad de absorción del terreno, amplificando el efecto de las crecidas. La catastrófica DANA de octubre de 2024, que afectó gravemente a la provincia de Valencia, ilustra dramáticamente este riesgo en el litoral mediterráneo.

Desde el punto de vista económico, el modelo Benidorm presenta una doble lectura. Por un lado, ha generado un enorme volumen de riqueza y empleo, convirtiendo a una localidad sin recursos agrarios ni industriales relevantes en uno de los destinos turísticos más rentables de Europa. Por otro lado, la excesiva especialización turística hace que la economía de la zona sea muy vulnerable a las crisis externas (Crisis 2008, Covid-19). La dependencia de tour operadores (británicos y alemanes principalmente) que venden paquetes con todo incluido limita la capacidad de las empresas locales para capturar el valor añadido del turismo. 

El aumento del coste de la vivienda es una grave consecuencia social, impulsado por la alta demanda de turistas extranjeros —en especial jubilados británicos— que buscan segundas residencias. Esto ha provocado una burbuja de precios inasequible para la población joven local.



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