El siguiente mapa de figuras, dividido por comunidades autónomas, nos muestra las ciudades españolas con más 200.000 habitantes en el año 2022, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. Los círculos, según el tamaño, indica el rango de habitantes según la leyenda, la población de estas ciudades. El mapa viene acompañado de una tabla en la que se indica el número de habitantes de cada ciudad.
Las ciudades numeradas son:
1)Madrid (3.334.730 habitantes), 2) Barcelona
(1.664.182 hab.), 3) Valencia (800.215), 4) Sevilla (691.395), 5) Zaragoza
(681.877), 6) Málaga (578.460 hab.), 7) Murcia (459.403 hab.), 8) Valladolid
(422.587 hab.) 9) Las Palmas (381.223 hab.) y 10) Bilbao (350.184 habitantes)
Las ciudades españolas se relacionan
entre sí formando una red urbana o sistema urbano, que se define como el
conjunto de ciudades de un territorio y las relaciones que mantienen entre
ellas. La red urbana española está desequilibrada. No hay una distribución
homogénea de ciudades grandes por todo el territorio, sino que el peso
demográfico, económico y de servicios se concentra en muy pocos puntos,
mientras que el interior peninsular permanece escasamente urbanizado.
Las ciudades no son todas iguales. Se
organizan en una jerarquía con niveles según su tamaño, su número de
habitantes, las funciones que desempeñan y el área de territorio al que prestan
servicios.
Por lo tanto, las características
principales de la red urbana en España que se observan en el mapa son las
siguientes:
·
Una red desequilibrada: el rasgo más
llamativo del mapa es la enorme diferencia de tamaño entre Madrid (3,3
millones) y el resto de las ciudades. Barcelona, la segunda, tiene poco más de
la mitad de los habitantes que la capital. Esta diferencia se acentúa aún más
si consideramos las áreas metropolitanas completas. Esta primacía urbana
refleja la histórica centralización en torno a la capital del Estado.
·
Distribución periférica de las grandes
ciudades: si observamos dónde se sitúan las ciudades más grandes, la mayoría se
concentran en la periferia peninsular: Barcelona y Zaragoza en el noreste,
Valencia y Murcia en el este, Málaga y Sevilla en el sur, Bilbao en el norte.
Madrid es la única gran ciudad del interior. Esta distribución responde a
factores históricos y económicos: el litoral ofrece mejores condiciones para el
comercio, la industria y el turismo. El mapa muestra con claridad la ausencia
de grandes ciudades en el interior peninsular, salvo Madrid. Las provincias de
la llamada España vaciada (Soria, Teruel, Cuenca, Zamora…) no tienen ninguna
ciudad que aparezca en este mapa porque ninguna supera los 200.000 habitantes.
Esto refleja el éxodo rural del siglo XX y la falta de actividad económica que
fije población en el interior.
Las ciudades del mapa se agrupan en
torno a los grandes ejes de desarrollo económico. Así tenemos ciudades en el Eje
mediterráneo (Barcelona, Valencia, Murcia, Málaga), el más dinámico y poblado,
con fuerte peso industrial, turístico y agrícola de exportación. El Eje del
Ebro (Zaragoza) conecta el País Vasco con el Mediterráneo. Por su parte, las
ciudades del Eje andaluz (Sevilla y Málaga) articulan el sistema urbano de esta
comunidad. El nodo central de las ciudades españolas es Madrid. Debido a la
organización radial de las comunicaciones, de Madrid parten todas las
conexiones.
Las figuras del mapa nos ayudan a
distinguir los distintos niveles de la jerarquía urbana española. Así, tenemos
los siguientes niveles:
·
Metrópolis nacional de primer orden: Madrid
(única ciudad >1,5 millones).
·
Metrópolis nacional de segundo orden:
Barcelona (entre 1 y 1,5 millones).
·
Metrópolis regionales: Valencia, Sevilla,
Zaragoza y Málaga (entre 500.000 y 1 millón), que articulan grandes regiones.
·
Ciudades medias grandes: Murcia, Valladolid,
Las Palmas y Bilbao (entre 250.000 y 500.000 habitantes).
Observando el mapa, debemos destacar dos
casos especiales. Por un lado, Las Palmas, pese a su posición insular y
alejada, supera los 380.000 habitantes, lo que refleja la alta densidad urbana
del archipiélago canario. Por el otro, Bilbao aparece con 350.000 habitantes,
pero su área metropolitana supera el millón, lo que infravalora su peso real en
la jerarquía urbana del norte. Hay que mencionar que las ciudades de la cornisa
cantábrica (desde el País Vasco hasta Galicia, enlazando Bilbao, Santander,
Oviedo, Gijón, Avilés, Ferrol y A Coruña) que fueron el gran eje industrial del
siglo XX (siderurgia, minería y construcción naval) están por debajo o justo en
el umbral de los 200.000 habitantes. Estas ciudades perdieron población por la
reconversión industrial de los 80 del siglo XX y desde entonces está en un
proceso de reconversión hacia los servicios, el turismo y las industrias
creativas, con resultados desiguales según las ciudades. Esto refuerza la idea
de que la red urbana española del interior y el noroeste está formada por
ciudades medias, sin grandes metrópolis.