COMENTARIO DE
MOGÁN (Gran Canaria)
a) Elementos del medio físico y humano
La fotografía muestra el núcleo costero de Mogán, en el
suroeste de Gran Canaria (provincia de Las Palmas, Canarias). Entre los elementos
del medio físico destaca el relieve que enmarca la escena por su parte
posterior: un farallón o escarpe de origen volcánico, de materiales basálticos
oscuros —de coloración pardo-negruzca característica de las coladas de lava de
las islas Canarias—, con una morfología abrupta, de laderas muy empinadas y
escasa cobertura vegetal. Este relieve es consecuencia del origen volcánico de
Gran Canaria, formada por sucesivas erupciones que han generado una topografía
irregular con barrancos profundos que desembocan en el litoral. La ausencia
casi total de vegetación en el escarpe es indicativa de las condiciones de
aridez y escasa precipitación que caracterizan la vertiente suroeste de la
isla, la más seca por efecto de sombra pluviométrica respecto a los vientos
alisios. En primer plano se extiende la zona litoral, con una playa de arena
dorada de grano medio, de reducidas dimensiones, en una ensenada de aguas
tranquilas.
En cuanto a los elementos humanos, la fotografía
evidencia una intensa ocupación turística del espacio litoral. La playa aparece
abarrotada de bañistas y turistas. En la línea de costa se observa un paseo
marítimo con establecimientos de hostelería, restaurantes y comercios
orientados al turismo. Se aprecia el núcleo urbano de Mogán, que ocupa el
espacio comprendido entre la playa y el escarpe volcánico, por lo que sus
construcciones se encuentran apiñadas. Se trata de una localidad de mediana
densidad, con viviendas de fachada blanca encalada de baja altura, estética
propia de la arquitectura popular canaria adaptada al uso turístico. Se
aprecian palmeras y otras especies vegetales ornamentales tropicales en los
jardines y calles del núcleo. En la cima del escarpe son visibles antenas de
telecomunicaciones, elemento de infraestructura tecnológica.
b) Tipos de paisaje geográfico
En la imagen se ven dos paisajes. El primero es un paisaje
litoral canario de carácter turístico, típico del modelo de turismo de sol
y playa que se desarrolló en la década de 1960-1970. La playa, el paseo
marítimo, la edificación orientada al turismo y la masificación de visitantes
son los rasgos típicos de las zonas turísticas de las costas canarias. El motor
económico de las islas es el turismo.
En segundo es un paisaje volcánico árido,
representado por el farallón de rocas volcánicas. El origen geológico de las
islas Canarias es volcánico, formado a mediados de la Era Terciaria (hace más
de 20 millones de años) sobre la placa africana, debido a la acumulación de
magmas procedentes del manto terrestre. La aridez se explica por el efecto
Foehn, ya que en esta zona se encuentras a sotavento de los vientos alisios del
noreste, lo que explica la falta precipitaciones y de vegetación.
c) Valoración del paisaje: riesgos, impactos,
problemáticas y conservación
Desde el punto de vista de los riesgos naturales, el
emplazamiento de Mogán entre el farallón volcánico y el mar conlleva varios
peligros. La erosión de las rocas volcánicas puede generar desprendimientos sobre
el núcleo urbano. Asimismo, la aridez y la falta de vegetación provoca que las
laderas se erosionen por lluvias torrenciales que, si bien son escasas, son de
gran intensidad cuando se producen, con el consiguiente riesgo de avenidas de
agua en los barrancos que desembocan en la costa.
En cuanto a los impactos de la actividad humana, el
más evidente es la masificación turística, lo que genera una enorme
presión sobre un espacio litoral. Esta presión se traduce en la degradación
de los ecosistemas costeros:, contaminación de las aguas litorales por
residuos y vertidos, alteración de los fondos marinos por el fondeo
de embarcaciones y la práctica de deportes acuáticos, y destrucción de las
praderas submarinas de seba (Cymodocea nodosa), especie vegetal marina
endémica de Canarias de gran valor ecológico.
La urbanización del frente litoral es otro impacto
destacable. El crecimiento de Mogán ha ocupado prácticamente todo el espacio
disponible entre el barranco y el mar, eliminando la vegetación natural y los
ecosistemas de transición (dunas, cordones de vegetación halófita). La
construcción en pendiente, al pie de un escarpe volcánico conlleva riesgos
geológicos significativos que pueden poner en peligro las viviendas edificadas.
Desde el punto de vista socioeconómico, la
dependencia casi exclusiva del municipio de Mogán respecto al turismo de sol y
playa genera una economía muy vulnerable a los ciclos del sector turístico
internacional. La estacionalidad —aunque en Canarias es menor que en la
España peninsular gracias al clima subtropical— y la concentración de la oferta
en pocos operadores turísticos multinacionales limitan los beneficios
económicos que revierten en la población local. El encarecimiento del precio de
la vivienda derivado de la demanda turística y del alquiler vacacional
dificulta el acceso a la vivienda de los residentes, especialmente de los
jóvenes y los trabajadores del sector servicios, generando un fenómeno de desplazamiento
de la población local de las zonas más turísticas. Estos factores explican
el creciente malestar ciudadano con el modelo turístico vigente, que en
Canarias ha adoptado la forma de movilizaciones sociales que reclaman una
revisión de la moratoria turística y una limitación del número de visitantes.

