miércoles, 20 de mayo de 2026

Plano de Madrid hasta los comienzos del siglo XX.

 

Comenta el plano de la ciudad de Madrid en el que se muestran las distintas fases de crecimiento hasta los comienzos del siglo XX.

COMENTARIO:

Actualmente Madrid es la capital de España y de la Comunidad Autónoma de Madrid. Cuenta con más de tres millones de habitantes, lo que la convierte en la ciudad más poblada del país. Madrid junto a los municipios que la circundan conforma el área metropolitana más grande de España, con más de 6 millones de habitantes. Está ubicada en el centro de la Península Ibérica, a 650 metros de altitud sobre la ribera del río Manzanares.

Madrid, debido a larga historia y evolución, presenta un espacio complejo en el que pueden distinguirse diversas áreas y morfologías urbanas correspondientes a las diferentes etapas del desarrollo urbano: el casco antiguo (zonas 1, 2 y 3) , el ensanche de mediados del XIX y primer tercio del XX y la periferia (4).

El casco histórico presenta varias partes. La ciudad fue fundada a finales del siglo IX (aproximadamente entre el 852 y el 886 d.C.) por el emir cordobés Mohamed I. Se observa el núcleo inicial de época islámica, correspondiente en el plano a la zona 1 (actual Palacio Real y zonas aledañas). Tras la conquista castellana (1085), Madrid se convirtió en villa. El crecimiento de ese periodo corresponde a la zona 2 del mapa. En el siglo XVI, bajo el reinado de los Austrias, el rey Felipe II la convirtió en sede permanente de la Corte (1561) y por tanto en la capital de la Monarquía Hispánica (Villa y Corte). La zona 3 del plano, corresponde al crecimiento de época de los Austrias y de los primeros Borbones.

En el siglo XVIII, los Borbones ampliaron y embellecieron la ciudad con jardines, plazas, edificaciones y avenidas. El desarrollo se centró casi exclusivamente en proyectar y resaltar la imagen del poder real sobre la capital del reino y sede de la Corte: se reconstruyó el antiguo alcázar medieval, incendiado en el XVIII, que se convirtió en el actual Palacio Real, y se urbanizó la periferia del casco antiguo mediante bulevares y edificios de gran calidad (palacios). La calle y la puerta de Alcalá; el Parque del Retiro constituido en espacio palaciego; el Paseo del Prado; el edificio del Museo del Prado (1819); el Observatorio Astronómico de Villanueva; el Jardín Botánico y las plazas y fuentes de Cibeles y Neptuno.

Todas estas zonas del casco histórico presentan un plano irregular y una trama cerrada, con calles estrechas y sinuosas y manzanas compactas. En la actualidad predomina, a parte de la función residencial, la función turística y comercial, lo que hace que esta zona se encuentre en un proceso de turistificación y gentrificación. El casco antiguo estuvo amurallado hasta finales del siglo XIX (1868).

En la zona 4, se observan distintas etapas de la evolución de la ciudad.

Durante la segunda mitad del siglo XIX Madrid recibió gran cantidad de emigrantes procedentes de diferentes puntos de España (éxodo rural) llegados para trabajar en la industria y la construcción. Este hecho demográfico, junto con su condición de capital del Estado y centro financiero, originaron un fuerte crecimiento de la ciudad. Inspirado en los planos de Haussman para París, el Plan Castro (1860) proyecta el ensanche al norte y al este del casco histórico, se generando dos procesos de crecimiento urbano.

Por un lado, en la periferia del Madrid antiguo, extramuros, comenzaron a desarrollarse nuevos barrios populares en los que se fueron instalando aquellos que no se podían permitir un alquiler dentro del casco antiguo: Chamberí (al norte) y Peñuelas/Arganzuela (al sur).

Por otro lado, para facilitar y ordenar este crecimiento en 1868 se derribó la muralla del siglo XVII y se construyó el ensanche burgués, constituido por los barrios de Argüelles y Salamanca. En estos barrios se instalaron las clases más pudientes de la sociedad madrileña. En estas zonas se observa un plano en cuadrícula regular con manzanas octogonales, calles anchas y chaflanes. Actualmente son las zonas más caras y terciarias de la ciudad. La vía ancha que separa los dos ensanches es el eje del Paseo de la Castellana, la antigua cañada real, y que actúa como gran eje vertebrador norte-sur. Durante el siglo XIX las edificaciones fueron también ganando altura a medida que la ciudad crecía en habitantes. Posteriormente, esta área también se ha terciarizado debido a su buena accesibilidad, especialmente con la creación del CBD de Azca y la zona de las Torres del Paseo de la Castellana. Este se configura como el centro de negocios de la ciudad, localizándose las sedes de prestigiosas empresas y bancos y multitud de servicios administrativos. Junto al CBD, el ensanche también se especializa en el comercio, en algunos casos de lujo como en la calle Serrano.

También observamos los barrios obreros y la periferia histórica, desarrollada a finales del XIX y la primera mitad del siglo XX. Se trata de barrios populares surgidos al margen del ensanche planificado, como Lavapiés, Malasaña, Carabanchel, Vallecas. Presentan un plano más irregular. Su edificación es densa y sus viviendas presentan una menor calidad constructiva. Actualmente algunos sufren gentrificación intensa (Lavapiés, Malasaña).

A finales del siglo XIX (1882) el urbanista Arturo Soria proyectó la llamada Ciudad Lineal, situada a siete kilómetros al noreste del centro de la ciudad. En el plano, se aprecia su trazado al lado del barrio de Canillas. La Ciudad Lineal es un barrio de casas unifamiliares con jardín, distribuidas a lo largo de una vía de comunicación. Su longitud es de poco más de 5 kilómetros. El objetivo de Arturo Soria era construir un barrio residencial alejado de la saturación y la congestión del centro. En la Ciudad Lineal todos los solares presentan las mismas características de tamaño y accesibilidad, además su organización en torno a una vía de comunicación facilitaba las comunicaciones y permitía su prolongación indefinida. La Ciudad Lineal, además ponía a la ciudad en contacto con el campo. A pesar de que el proyecto pretendía rodear la ciudad de Madrid, solo se llevó a cabo solamente en el tramo que aparece en el mapa y actualmente está muy modificado, ya que se ha densificado la edificación y se han transformado los usos del suelo

Desde finales del siglo XIX fueron surgiendo también, siempre en la periferia del casco antiguo y del ensanche, una serie de barrios destinados a albergar a la creciente clase obrera. Barrios y colonias urbanas, en ocasiones de viviendas unifamiliares, de casas baratas y de baja calidad que crecían sin una planificación previa y global. En estos barrios y junto a las viviendas de los trabajadores se instalaron fábricas: Cuatro Caminos y Fuencarral (N), Chamartín, Prosperidad y La Guindalera (NE), Puerta de Vallecas (S).

martes, 19 de mayo de 2026

Mapa PAU Madrid de provincias españolas con mayor número de empresas del sector inmobiliario en el año 2019

 

El siguiente mapa temático de coropletas nos muestra las provincias españolas con mayor número de empresas del sector inmobiliario en el año 2019, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. Las provincias tramadas son las siguientes:

1)Barcelona, 2) Madrid, 3) Alicante, 4) Málaga, 5) Valencia, 6) Baleares, 7) Sevilla, 8) Gerona, 9) Zaragoza, 10) Murcia.

La actividad inmobiliaria engloba todas las transacciones, gestiones y servicios relacionados con la adquisición, promoción, alquiler y administración de bienes inmuebles (viviendas, locales, terrenos u oficinas) englobándose, por tanto, dentro del sector servicios.

En lo que respecta a las causas de esta distribución, las provincias con mayor concentración de empresas de actividad inmobiliaria coinciden con las grandes áreas metropolitanas (Madrid, Barcelona), zonas principales del turismo de sol y playa (Baleares y provincias costeras mediterráneas y ciudades medias con fuerte crecimiento urbano reciente (Zaragoza, Sevilla o Valencia).

La actividad inmobiliaria responde a la demanda de vivienda residencial y turística por parte de los ciudadanos. En los destinos de sol y playa (Costa Brava, Costa del Sol, Costa Blanca, Málaga y Baleares) proliferan empresas que gestionan apartamentos turísticos, urbanizaciones y complejos residenciales. Se trata de empresas que gestionan la compre-venta de segundas residencias o el alquiler turístico.

Por su parte, Madrid y Barcelona concentran la mayor parte de las sedes corporativas y de los operadores inmobiliarios del país, por ser las grandes metrópolis nacionales. Estas ciudades y sus respectivas áreas metropolitanas son las que concentran mayor población, mayor PIB, por lo que tienen un mayor atractivo para inversores nacionales e internacionales (fondos de inversión, socimis).

Por su parte, Zaragoza, Valencia y Sevilla, capitales de sus respectivas comunidades autónomas son zonas con un mayor crecimiento y dinamismo económico, por lo que atraen a población. En Sevilla, hay que destacar también su papel como uno de los destinos del turismo cultural más importantes de España.

Estas empresas proliferan debido a la alta demanda inmobiliaria de estas zonas, donde a veces resulta difícil acceder a la vivienda.

Las consecuencias sociales y económicas de este hecho son varias. Por un lado, supone el encarecimiento del precio de la vivienda y del alquiler en estas ciudades, lo que dificulta el acceso a la vivienda de los sectores de renta media y baja y provoca procesos de gentrificación en determinadas zonas urbanas.

El turismo residencial (compra de segunda residencia por extranjeros) genera tensiones entre la demanda turística y la residencial. Muchas viviendas y locales de dedican al alquiler vacacional debido a los mayores ingresos que esta actividad genera, por lo que muchas veces la población local tiene dificultades a la hora de encontrar alquileres de larga duración, especialmente en Baleares y Málaga. Esto está generando movimientos de rechazo ciudadano (turismofobia).

Por otro lado, la concentración de la actividad inmobiliaria en los ejes costeros y metropolitanos refuerza los desequilibrios territoriales entre una España litoral y dinámica y una España interior con escasa inversión. Esto se debe a que los municipios con alta actividad inmobiliaria se benefician de mayores ingresos fiscales (impuesto de transmisiones patrimoniales, IBI) pero también asumen mayores costes de urbanización, infraestructuras y servicios públicos.

Desde el punto de vista medioambiental, la masificación turística ejerce presión sobre los recursos naturales de la zona. Entre ellos destaca la sobreexplotación de los acuíferos (la población se multiplica en verano) que además sufren los efectos de la intrusión marina en las zonas costeras. Por otra parte, la concentración de millones de visitantes en una franja costera de escasos kilómetros genera una enorme producción de residuos sólidos y aguas residuales, así como contaminación acústica y lumínica que afecta a los ecosistemas marinos.

Mapa PAU Madrid “Provincias con mayor porcentaje de trabajadores ocupados en la agricultura (2022)”.

 

Mapa 1. “Provincias con mayor porcentaje de trabajadores ocupados en la agricultura (2022)”. Indique el nombre de las provincias numeradas y señale las posibles causas y qué consecuencias sociales y económicas se derivan de la distribución de este hecho.

Fuente: Tesorería General de la Seguridad Social

El siguiente mapa temático de coropletas nos muestra las provincias españolas con mayor porcentaje de trabajadores en el sector agrícola en el año 2022, según los datos de la Tesorería General de la Seguridad Social, son las siguientes:


1.   Jaén

2.   Huelva

3.   Almería

4.   Córdoba.

5.   Badajoz.

6.   Cáceres.

7.   Granada.

8.   Cuenca

9.   Murcia.

10.Huesca.


 

La agricultura es el conjunto de actividades, técnicas y conocimientos para cultivar la tierra y se engloba dentro de las actividades del sector primario. Las provincias representadas se localizan mayoritariamente en la mitad sur peninsular (Andalucía, Extremadura, Murcia) y en algunos territorios del interior (Cuenca) y del norte (Huesca).

En el conjunto de España, la participación de la agricultura en el empleo ha descendido históricamente con la industrialización y la terciarización de la economía, así como con la mecanización del campo. No obstante, en estas provincias ese proceso ha sido más lento por la ausencia de alternativas económicas de mayor productividad y, en muchos casos, el peso de la tradición. La ausencia de grandes áreas metropolitanas y de un tejido empresarial diversificado limita la creación de empleo alternativo en estos territorios. El turismo no tiene especial relevancia en la mayor parte de estas provincias, por lo que apenas ha contribuido a la creación de empleo en el sector servicios. Solo tiene un cierto desarrollo en Almería y en Huelva, y en menor medida en Murcia.

No obstante, existen diferencias entre estas provincias. En Almería, Huelva y Murcia predomina una agricultura intensiva de regadío bajo plástico (invernaderos, frutos rojos) que requiere abundante mano de obra, en gran parte inmigrante, lo que explica porcentajes elevados.

En el resto predominan los cultivos de secano, con excepción de los regadíos de las vegas de los ríos. En Jaén, Córdoba, Cáceres y Badajoz predomina el olivar y los cereales asociados a la ganadería ovina extensiva. Se trata muchas veces de grandes latifundios que requieren muchos jornaleros temporales, por lo que el empleo suele ser estacional. En Huesca destaca el cultivo extensivo de cereales, plantas forrajeras y frutales de hueso (melocotón, cereza y nectarina), mientras que en Cuenca destacan los cereales de secano (cebada y trigo) y el girasol.

 

La principal consecuencia de todo ello es que estas provincias en general cuentan con un bajo nivel de renta per cápita, unas altas tasas de desempleo y una escasa capacidad para atraer empleo cualificado, que dinamice sus economías. La escasa atracción de inversiones y de capital humano cualificado, perpetúa esta situación.

 

La agricultura extensiva y de secano genera productos con un menor valor añadido que otros sectores, lo que se traduce en salarios más bajos. El bajo nivel de renta per cápita y las elevadas tasas de desempleo estacional (paro agrícola) provocan con frecuencia que los trabajadores del campo tengan que recurrir al subsidio agrario. En estas zonas, la población que se dedica a la agricultura se encuentra envejecida y es, predominantemente, masculina. Esta pérdida de población se debe al éxodo rural de los años 60 y 70 del siglo XX y supone al abandono de los pueblos y, con ello, una reducción de los servicios públicos.

En las zonas de agricultura intensiva de regadío se produce una dependencia de la mano de obra inmigrante que muchas veces vive concentrada y en condiciones de precariedad laboral, con los problemas de integración que ello conlleva.

La excesiva dependencia económica del sector primario hace a estas provincias muy vulnerables a la variabilidad climática y a los precios internacionales de los productos agrícolas. Muchos de los cultivos tradicionales se han visto sustituidos por otros con más demanda en el mercado (pistacho, frutas tropicales) o subvencionados por la PAC (leguminosas).

En las zonas de Murcia y Almería, donde predomina el clima mediterráneo estepario o semiárido, la agricultura intensiva ejerce una fuerte presión sobre los recursos hídricos, los suelos y la biodiversidad y conlleva riesgos de salinización y desertificación.

 

COMENTARIO PAU MADRID DE PIRÁMIDE DE POBLACIÓN Y NOTICIA.

 

Figura 1. A la vista de la noticia de prensa y del gráfico adjunto (pirámide de población de España en 2021), comente conjuntamente estos materiales, atendiendo a:

a)                  Estructura, composición por sexos y por edades.

b)                  Las causas que explican esta pirámide.

c)                  Las consecuencias demográficas, sociales y económicas.

a)                  Estructura, composición por sexos y por edades.

La pirámide de población de España en 2021 presenta una forma de «campana» o «bulbo». Es un tipo de pirámide regresiva, característica de las sociedades avanzadas que se encuentran en un régimen demográfico moderno.

En cuanto a la composición por edad, esta pirámide se caracteriza por un descenso de la natalidad que se aprecia en su base estrecha. La población joven (0-14 años) muestra una anchura reducida, reflejo de las bajas tasas de natalidad registradas desde la segunda mitad de los años ochenta del siglo XX y, especialmente, durante la crisis económica de 2008-2014, que frenó la formación de nuevas familias. 

En el gráfico, predomina la población adulta (14-64). El cuerpo ancho en las cohortes de 35-55 años corresponde a los nacidos durante el baby boom de las décadas de 1960 y 1970, período de fuerte crecimiento demográfico en España. Estas cohortes representan el grueso de la población activa.

En lo que respecta a la población anciana (65 y más), observamos un ensanchamiento en la cúspide consecuencia del aumento de la esperanza de vida (España es uno de los países con mayor longevidad del mundo, superando los 83 años de media) y de la llegada a la vejez de las generaciones del baby boom.

En cuanto a la estructura por sexo, en los tramos superiores (mayores de 75-80 años) las mujeres superan claramente a los hombres, resultado de la mayor esperanza de vida femenina. En los tramos jóvenes y medios la diferencia es menor, aunque siempre nacen más niños que niñas (105-100) por razones biológicas.

b)                 Las causas que explican esta pirámide.

El descenso sostenido de la natalidad se debe a que España presenta una de las tasas de fecundidad más bajas de la UE (en torno a 1,16-1,19 hijos por mujer en 2021), muy por debajo del umbral de reemplazo generacional (2,1 hijos por mujer). Este descenso se aprecia desde el año 1981, en la cohorte de los 35 a 39 años y las siguientes.  Las causas que justifican este descenso son la incorporación masiva de la mujer al mercado laboral, la generalización de los métodos anticonceptivos, el aumento del nivel de estudios, el retraso en la edad de maternidad (primera maternidad en torno a los 31-32 años), la precariedad laboral y el coste de la vivienda, entre otros.

Sin embargo, en la cohorte de10 a 14 años, correspondiente a los nacimientos entre 2006 y 2011, se aprecia un ligero aumento de la natalidad. La causa de esta situación se debe a la inmigración, ya que los flujos inmigratorios de la década de 2000 (especialmente de América Latina, África y Europa del Este) rejuvenecieron temporalmente la pirámide y contribuyeron a sostener la natalidad. Sin embargo, la crisis de 2008 redujo estos flujos y muchos inmigrantes retornaron a sus países.

La emigración de jóvenes producida por la crisis económica de 2008-2014 provocó la emigración de decenas de miles de jóvenes españoles cualificados hacia otros países de la UE (Alemania, Reino Unido, Francia), lo que contribuyó al adelgazamiento de las cohortes jóvenes.

Otra característica de esta pirámide es el aumento de la esperanza de vida por los avances en sanidad, alimentación y calidad de vida. Esto ha reducido la mortalidad en todas las edades, especialmente en las edades avanzadas. Hay que destacar la mayor esperanza de vida de las mujeres debido a su antiguo papel social, ya que no desempeñaban trabajos de riesgo ni tenían vicios sociales. La mortalidad infantil actualmente es casi residual (menos de 3 por mil).

c)                  Las consecuencias demográficas, sociales y económicas.

La noticia nos indica que hemos perdido población, por primera vez, desde el año 2016. Las causas de esta situación, según los datos del INE, se deben a dos factores: el crecimiento vegetativo (nacimientos menos defunciones) negativo y al saldo migratorio (inmigrantes menos emigrantes) casi nulo.

Debemos tener en cuenta que desde 2015, crecimiento vegetativo el tiende a ser negativo en España, lo que hace depender el crecimiento demográfico de la inmigración. El descenso de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida supone un envejecimiento de la población. En 2021 casi el 20 % de la población española tenía más de 65 años; las proyecciones del INE apuntan a que este porcentaje superará el 30 % en 2050. Esto supone que no se alcanza el reemplazo generacional y por ende, no se puede asegurar el Estado del Bienestar.

El elevado porcentaje de población anciana conlleva un aumento la demanda de servicios sociosanitarios, pensiones y cuidados a personas dependientes.  El descenso de la población adulta supone un aumento de la presión sobre el sistema de pensiones. Así, la reducción del número de activos cotizantes frente al aumento de los pensionistas pone en riesgo la sostenibilidad del sistema de Seguridad Social, lo que ha supuesto el retraso en la edad de jubilación de los 65 a los 67 años.

Este envejecimiento de la población presenta desequilibrios territoriales. El envejecimiento es más intenso en las zonas rurales y en las provincias de la España vaciada, donde la ausencia de jóvenes y la emigración histórica han generado pirámides todavía más envejecidas que la media nacional.

La falta de natalidad supondrá que tampoco se alcanzará el relevo generacional en el mercado laboral ya que cada vez se incorporan cohortes jóvenes, que son más reducidas, lo que puede generar escasez de mano de obra en determinados sectores, con efectos inflacionistas sobre los salarios.  Este porcentaje cada vez menor de población activa deberá sostener el Estado del Bienestar, por lo que tendrán que sostenerlo pagando más impuestos. Si la coyuntura económica lo permite, la llegada de inmigrantes para trabajar, puede ser la solución para estos retos demográficos en las sociedades desarrolladas.

miércoles, 29 de abril de 2026

Comentario imagen de Mogán. PAU-Madrid.

COMENTARIO DE MOGÁN (Gran Canaria)

a) Elementos del medio físico y humano

La fotografía muestra el núcleo costero de Mogán, en el suroeste de Gran Canaria (provincia de Las Palmas, Canarias). Entre los elementos del medio físico destaca el relieve que enmarca la escena por su parte posterior: un farallón o escarpe de origen volcánico, de materiales basálticos oscuros —de coloración pardo-negruzca característica de las coladas de lava de las islas Canarias—, con una morfología abrupta, de laderas muy empinadas y escasa cobertura vegetal. Este relieve es consecuencia del origen volcánico de Gran Canaria, formada por sucesivas erupciones que han generado una topografía irregular con barrancos profundos que desembocan en el litoral. La ausencia casi total de vegetación en el escarpe es indicativa de las condiciones de aridez y escasa precipitación que caracterizan la vertiente suroeste de la isla, la más seca por efecto de sombra pluviométrica respecto a los vientos alisios. En primer plano se extiende la zona litoral, con una playa de arena dorada de grano medio, de reducidas dimensiones, en una ensenada de aguas tranquilas.

En cuanto a los elementos humanos, la fotografía evidencia una intensa ocupación turística del espacio litoral. La playa aparece abarrotada de bañistas y turistas. En la línea de costa se observa un paseo marítimo con establecimientos de hostelería, restaurantes y comercios orientados al turismo. Se aprecia el núcleo urbano de Mogán, que ocupa el espacio comprendido entre la playa y el escarpe volcánico, por lo que sus construcciones se encuentran apiñadas. Se trata de una localidad de mediana densidad, con viviendas de fachada blanca encalada de baja altura, estética propia de la arquitectura popular canaria adaptada al uso turístico. Se aprecian palmeras y otras especies vegetales ornamentales tropicales en los jardines y calles del núcleo. En la cima del escarpe son visibles antenas de telecomunicaciones, elemento de infraestructura tecnológica.

b) Tipos de paisaje geográfico

En la imagen se ven dos paisajes. El primero es un paisaje litoral canario de carácter turístico, típico del modelo de turismo de sol y playa que se desarrolló en la década de 1960-1970. La playa, el paseo marítimo, la edificación orientada al turismo y la masificación de visitantes son los rasgos típicos de las zonas turísticas de las costas canarias. El motor económico de las islas es el turismo.

En segundo es un paisaje volcánico árido, representado por el farallón de rocas volcánicas. El origen geológico de las islas Canarias es volcánico, formado a mediados de la Era Terciaria (hace más de 20 millones de años) sobre la placa africana, debido a la acumulación de magmas procedentes del manto terrestre. La aridez se explica por el efecto Foehn, ya que en esta zona se encuentras a sotavento de los vientos alisios del noreste, lo que explica la falta precipitaciones y de vegetación.

c) Valoración del paisaje: riesgos, impactos, problemáticas y conservación

Desde el punto de vista de los riesgos naturales, el emplazamiento de Mogán entre el farallón volcánico y el mar conlleva varios peligros. La erosión de las rocas volcánicas puede generar desprendimientos sobre el núcleo urbano. Asimismo, la aridez y la falta de vegetación provoca que las laderas se erosionen por lluvias torrenciales que, si bien son escasas, son de gran intensidad cuando se producen, con el consiguiente riesgo de avenidas de agua en los barrancos que desembocan en la costa.

En cuanto a los impactos de la actividad humana, el más evidente es la masificación turística, lo que genera una enorme presión sobre un espacio litoral. Esta presión se traduce en la degradación de los ecosistemas costeros:, contaminación de las aguas litorales por residuos y vertidos, alteración de los fondos marinos por el fondeo de embarcaciones y la práctica de deportes acuáticos, y destrucción de las praderas submarinas de seba (Cymodocea nodosa), especie vegetal marina endémica de Canarias de gran valor ecológico.

La urbanización del frente litoral es otro impacto destacable. El crecimiento de Mogán ha ocupado prácticamente todo el espacio disponible entre el barranco y el mar, eliminando la vegetación natural y los ecosistemas de transición (dunas, cordones de vegetación halófita). La construcción en pendiente, al pie de un escarpe volcánico conlleva riesgos geológicos significativos que pueden poner en peligro las viviendas edificadas.

Desde el punto de vista socioeconómico, la dependencia casi exclusiva del municipio de Mogán respecto al turismo de sol y playa genera una economía muy vulnerable a los ciclos del sector turístico internacional. La estacionalidad —aunque en Canarias es menor que en la España peninsular gracias al clima subtropical— y la concentración de la oferta en pocos operadores turísticos multinacionales limitan los beneficios económicos que revierten en la población local. El encarecimiento del precio de la vivienda derivado de la demanda turística y del alquiler vacacional dificulta el acceso a la vivienda de los residentes, especialmente de los jóvenes y los trabajadores del sector servicios, generando un fenómeno de desplazamiento de la población local de las zonas más turísticas. Estos factores explican el creciente malestar ciudadano con el modelo turístico vigente, que en Canarias ha adoptado la forma de movilizaciones sociales que reclaman una revisión de la moratoria turística y una limitación del número de visitantes.

Comentario foto Benidorm. PAU-Madrid.

 COMENTARIO DE UNA FOTO DE BENIDORM

a) Elementos del medio físico y humano

La fotografía muestra el frente litoral de Benidorm, en la provincia de Alicante (Comunidad Valenciana). La imagen ofrece una vista panorámica de la playa de Levante y de todos los edificios que conforman el perfil urbano de la ciudad (skyline).

En lo que respecta a los elementos del medio físico, en el plano de fondo se distingue una alineación de relieves montañosos de alturas moderadas, con laderas de tonalidad pardo-verdosa cubiertas de vegetación mediterránea dispersa —matorral, pino carrasco— correspondientes a las estribaciones de las cordilleras Béticas. Estos relieves están formados por rocas calizas mesozoica, plegados durante la orogenia alpina, y su disposición perpendicular al mar crea bahías y promontorios que condicionan la morfología de la costa. La playa visible en primer plano es de arena fina de color dorado, con aguas cristalinas de color turquesa, típicas del mar Mediterráneo en esta costa. El cielo completamente despejado y la intensa luminosidad son rasgos propios del clima mediterráneo semiárido de esta zona, con insolación elevada, veranos muy secos y calurosos y precipitaciones escasas e irregulares.

En cuanto a los elementos humanos, la imagen de Benidorm está dominada principalmente por una continua pared vertical formada por una hilera de edificios de gran altura (lo que sin duda la convierte en un lugar singular tanto en España como en Europa, al tratarse de una ciudad de tamaño medio). Este tipo de geografía urbana también es el resultado de un modelo urbanístico que desde la década de 1960 apostó por la concentración vertical de la edificación como alternativa a la urbanización horizontal típica de otras zonas turísticas del litoral mediterráneo. Se distinguen hoteles de gran altura, bloques de apartamentos y torres residenciales de entre 20 y 50 plantas, con tipologías arquitectónicas variadas que reflejan distintas épocas constructivas, desde los años sesenta hasta la actualidad. Finalmente, la playa, situada en primer plano con una intensa actividad playera (bañistas, visitantes recreativos y excursionistas, y uso de sombrillas), está prácticamente llena de un extremo a otro. El paseo marítimo se intuye en la base de los edificios, flanqueado de palmeras y locales de hostelería.

 

b) Tipos de paisaje geográfico

La fotografía es un ejemplo canónico del paisaje urbano-turístico litoral mediterráneo de sol y playa, el más representativo del modelo turístico español de masas surgido a partir del Plan de Estabilización de 1959 y desarrollado durante los años del desarrollismo franquista. Benidorm es, de hecho, el caso más estudiado y emblemático de este modelo ya que pasó de ser una pequeña localidad pesquera hasta convertirse en una ciudad. La actividad principal de Benidorm es el turismo.

En segundo plano, se observa el paisaje de montaña mediterránea litoral, representado por las sierras béticas del fondo, con vegetación esclerófila de matorral y pinar, propio de los sistemas montañosos del levante y sureste peninsular.

c) Valoración del paisaje: riesgos, impactos, problemáticas y conservación

El impacto visual y paisajístico es el más evidente. La barrera de rascacielos que elimina la transición natural entre tierra y mar, eliminando los ecosistemas de transición litoral —dunas, cordones de vegetación psamófila, matorrales halófilos— y sellando el suelo de manera irreversible. Esta tipología de paisaje urbanizado genera un impacto paisajístico de gran alcance, perceptible a larga distancia.

Desde el punto de vista medioambiental, la masificación turística ejerce presión sobre los recursos naturales de la zona. Entre ellos destaca la sobreexplotación de los acuíferos (la población se multiplica en verano) que además sufren los efectos de la intrusión marina en las zonas costeras. Por otra parte, la concentración de millones de visitantes en una franja costera de escasos kilómetros genera una enorme producción de residuos sólidos y aguas residuales, así como contaminación acústica y lumínica que afecta a los ecosistemas marinos.

En relación con los riesgos naturales, el litoral alicantino es una de las zonas de España con mayor peligrosidad por inundaciones. Los episodios de DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), que provocan precipitaciones torrenciales de gran intensidad en muy poco tiempo, representan un riesgo real para las zonas urbanizadas del fondo de los barrancos y de las llanuras de inundación costeras. La impermeabilización del suelo por la urbanización intensiva aumenta la escorrentía superficial y reduce la capacidad de absorción del terreno, amplificando el efecto de las crecidas. La catastrófica DANA de octubre de 2024, que afectó gravemente a la provincia de Valencia, ilustra dramáticamente este riesgo en el litoral mediterráneo.

Desde el punto de vista económico, el modelo Benidorm presenta una doble lectura. Por un lado, ha generado un enorme volumen de riqueza y empleo, convirtiendo a una localidad sin recursos agrarios ni industriales relevantes en uno de los destinos turísticos más rentables de Europa. Por otro lado, la excesiva especialización turística hace que la economía de la zona sea muy vulnerable a las crisis externas (Crisis 2008, Covid-19). La dependencia de tour operadores (británicos y alemanes principalmente) que venden paquetes con todo incluido limita la capacidad de las empresas locales para capturar el valor añadido del turismo. 

El aumento del coste de la vivienda es una grave consecuencia social, impulsado por la alta demanda de turistas extranjeros —en especial jubilados británicos— que buscan segundas residencias. Esto ha provocado una burbuja de precios inasequible para la población joven local.



viernes, 24 de abril de 2026

Comentario imagen de Badaguás. PAU- Madrid



 a) Elementos del medio físico y humano.

La fotografía pertenece al municipio de Badaguás (Huesca). Los elementos del medio físico que nos muestra la imagen pertenecen a un paisaje de piedemonte y  de valle en el prepirineo oscense. Al fondo, se ven claramente las cumbres pirenaicas con relieves abruptos y elevados, propios de una cordillera de plegamiento alpino, con cimas que superan los 2.000-3.000 metros.

El valle tiene un modelado glaciar, con un fondo plano, laderas suaves y depósitos glaciofluviales que forman la vega. El sustrato está compuesto por materiales calcáreos mesozoicos intensamente plegados durante la orogenia alpina.

La vegetación es densa y de tonos verdes intensos, propios de un clima de montaña húmedo con precipitaciones abundantes, nevadas invernales y veranos frescos. Hay praderas naturales en el fondo del valle. También se aprecia un bosque de coníferas (pinos, abetos)  y frondosas (hayas, robles)  en las laderas frondosas correspondientes al piso montano.

En lo que re refiere a la hidrografía, se aprecia un curso de agua, un río, por la vegetación de ribera (chopos, álamos) junto al cauce y en el centro de la fotografía, una laguna.

En cuanto a los elementos humanos, se observan edificaciones de nueva construcción o rehabilitadas, lo que sugiere un cierto dinamismo vinculado al turismo rural. Las viviendas son chalets pareados de reciente construcción, con dos alturas y una cubierta a dos aguas de gran inclinación para facilitar la evacuación de la nieve. El plano que presentan las construcciones es lineal. Se observa una carretera para facilitar el acceso a las viviendas. Delante de las viviendas, se aprecia una avenida con elementos d alumbrado público y una valla.

En medio de la imagen, en la zona un poco más elevada, se observa una zona sin cubierta vegetal que corresponde con parcelas agrarias. Estas son irregulares y cerradas, por lo que su uso podría corresponder a actividades ganaderas, típicas de zonas cercanas a las montañas.

b) Tipos de paisaje geográfico.

La imagen contienes dos paisajes. Al fondo, un paisaje de montaña pirenaico, caracterizado por un relieve abrupto y glaciar, la vegetación organizada en pisos bioclimáticos.  También se aprecia un paisaje humanizado rural ubicado en la zona de piedemonte. Este paisaje es un espacio de transición entre la alta montaña y las tierras prepirenacas. Aparecen prados y minifundios utilizados para agricultura de autoconsumo y ganadería extensiva. En la fotografía se muestran casas adosadas de reciente construcción, por lo que podemos destacar una reorientación económica hacia el turismo de interior y de naturaleza (turismo rural).

c) Valoración: riesgos, impactos, conservación y problemas socioeconómicos

En la zona de montaña pirenaica existe riesgo de aludes de nieve en invierno e inundaciones por las crecidas y las lluvias que se pueden producir en invierno y otoño.

En el paisaje rural, las principales consecuencias son la despoblación y envejecimiento de la población rural. Badaguás es un pueblo representativo de la España vaciada en el ámbito de montaña. La causa es el éxodo rural que se produjo en los años 60 y 70 del siglo pasado, cuando la población emigró a ciudades industrias o zonas turísticas buscando un trabajo mejor remunerado. Esto supuso la pérdida de población rural y el envejecimiento de esta, ya que hay poca natalidad y el poco dinamismo económico de la zona impide la llegada de población joven. Esta situación, tiene impactos negativos, ya que a menor población, menos servicios, lo que puede suponer la reducción de los servicios públicos.

Otras consecuencias son la pérdida del patrimonio rural, tanto el material (edificios, monumentos, iglesias, etc.) como inmaterial (tradiciones, formas de vida, saberes). El abandono de usos agrarios tradicionales conlleva varios aspectos. La reducción de la cabaña ganadera pone en peligro las razas ganaderas autóctonas de la zona. El abandono de prados y pastos favorece la matorralización del paisaje, con el consiguiente aumento del riesgo de incendios.

Por otro lado, la construcción de nuevas viviendas nos indica que en el municipio se están desarrollando actividades de turismo rural y de naturaleza, El turismo genera ingresos y ayuda a fijar población, lo que puede plantear una solución al despoblamiento. En contraposición, el turismo rural conlleva riesgos de masificación, impactos sobre la fauna y la flora y la especulación en el mercado del alquiler vacacional. Es necesario que las administraciones públicas protejan este tipo de paisajes.