martes, 19 de mayo de 2026

Mapa PAU Madrid de provincias españolas con mayor número de empresas del sector inmobiliario en el año 2019

 

El siguiente mapa temático de coropletas nos muestra las provincias españolas con mayor número de empresas del sector inmobiliario en el año 2019, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. Las provincias tramadas son las siguientes:

1)Barcelona, 2) Madrid, 3) Alicante, 4) Málaga, 5) Valencia, 6) Baleares, 7) Sevilla, 8) Gerona, 9) Zaragoza, 10) Murcia.

La actividad inmobiliaria engloba todas las transacciones, gestiones y servicios relacionados con la adquisición, promoción, alquiler y administración de bienes inmuebles (viviendas, locales, terrenos u oficinas) englobándose, por tanto, dentro del sector servicios.

En lo que respecta a las causas de esta distribución, las provincias con mayor concentración de empresas de actividad inmobiliaria coinciden con las grandes áreas metropolitanas (Madrid, Barcelona), zonas principales del turismo de sol y playa (Baleares y provincias costeras mediterráneas y ciudades medias con fuerte crecimiento urbano reciente (Zaragoza, Sevilla o Valencia).

La actividad inmobiliaria responde a la demanda de vivienda residencial y turística por parte de los ciudadanos. En los destinos de sol y playa (Costa Brava, Costa del Sol, Costa Blanca, Málaga y Baleares) proliferan empresas que gestionan apartamentos turísticos, urbanizaciones y complejos residenciales. Se trata de empresas que gestionan la compre-venta de segundas residencias o el alquiler turístico.

Por su parte, Madrid y Barcelona concentran la mayor parte de las sedes corporativas y de los operadores inmobiliarios del país, por ser las grandes metrópolis nacionales. Estas ciudades y sus respectivas áreas metropolitanas son las que concentran mayor población, mayor PIB, por lo que tienen un mayor atractivo para inversores nacionales e internacionales (fondos de inversión, socimis).

Por su parte, Zaragoza, Valencia y Sevilla, capitales de sus respectivas comunidades autónomas son zonas con un mayor crecimiento y dinamismo económico, por lo que atraen a población. En Sevilla, hay que destacar también su papel como uno de los destinos del turismo cultural más importantes de España.

Estas empresas proliferan debido a la alta demanda inmobiliaria de estas zonas, donde a veces resulta difícil acceder a la vivienda.

Las consecuencias sociales y económicas de este hecho son varias. Por un lado, supone el encarecimiento del precio de la vivienda y del alquiler en estas ciudades, lo que dificulta el acceso a la vivienda de los sectores de renta media y baja y provoca procesos de gentrificación en determinadas zonas urbanas.

El turismo residencial (compra de segunda residencia por extranjeros) genera tensiones entre la demanda turística y la residencial. Muchas viviendas y locales de dedican al alquiler vacacional debido a los mayores ingresos que esta actividad genera, por lo que muchas veces la población local tiene dificultades a la hora de encontrar alquileres de larga duración, especialmente en Baleares y Málaga. Esto está generando movimientos de rechazo ciudadano (turismofobia).

Por otro lado, la concentración de la actividad inmobiliaria en los ejes costeros y metropolitanos refuerza los desequilibrios territoriales entre una España litoral y dinámica y una España interior con escasa inversión. Esto se debe a que los municipios con alta actividad inmobiliaria se benefician de mayores ingresos fiscales (impuesto de transmisiones patrimoniales, IBI) pero también asumen mayores costes de urbanización, infraestructuras y servicios públicos.

Desde el punto de vista medioambiental, la masificación turística ejerce presión sobre los recursos naturales de la zona. Entre ellos destaca la sobreexplotación de los acuíferos (la población se multiplica en verano) que además sufren los efectos de la intrusión marina en las zonas costeras. Por otra parte, la concentración de millones de visitantes en una franja costera de escasos kilómetros genera una enorme producción de residuos sólidos y aguas residuales, así como contaminación acústica y lumínica que afecta a los ecosistemas marinos.

No hay comentarios: